martes, 18 de mayo de 2010

Cada pensamiento tiene un significado...


En esta ocasión voy a exponer un fragmento perteneciente a la obra de Jiddu Krishnamurti, La Mente en Meditación.

Para Krishnamurti “la Verdad es una tierra sin caminos”. La auténtica búsqueda de la verdad ha de ser dentro de nosotros mismos.

Es el mensaje de todos los grandes maestros. Sócrates hizo también suya la máxima escrita en el templo de Delfos: "Conócete a tí mismo" y solía repetir "sólo se que no se nada", siempre según los escritos de su gran discípulo Platón, ya que sus enseñanzas fueron orales. Cristo predicaba el reino de Dios como algo que está dentro del hombre.

Por otra parte, todos hemos experimentado en nuestro ser más íntimo que hasta que algo no lo conocemos por haberlo comprendido en una experiencia vital profunda no nos sirve sino como algo externo que nos guie hasta que hayamos tenido la verdadera comprensión. La verdadera experiencia y comprensión de una verdad en nuestra vida es lo que  nos ayuda y nos da fuerzas de verdad.

"Cada pensamiento tiene un significado, y si la mente es incapaz de comprender el significado, no sólo de uno o de dos pensamientos, sino de cada pensamiento a medida que surge, entonces el concentrarse meramente en una idea, en una imagen o en un conjunto de palabras concretas, a lo cual generalmente se le llama "meditación", es una forma de auto-hipnosis.

¿Permanecen atentos al significado de cada pensamiento, de cada reacción que suele aparecer cuando se encuentran sentados en silencio, cuando hablan o juegan? Traten de hacerlo y verán lo difícil que resulta estar atentos a cada movimiento de su propio pensar,  porque los pensamientos se amontonan muy rápidamente unos sobre otros. Pero si quieren examinar cada pensamiento, si de verdad quieren ver el contenido, descubrirán que sus pensamientos van más despacio y entonces pueden observarlos. Este aquietamiento del pensar y el examinar cada pensamiento es el proceso de la meditación, y si profundizan en eso, descubrirán que al darse cuenta de cada pensamiento, su mente, que ahora es como un gran almacén de pensamientos inquietos peleándose todos entre sí, se aquieta, permanece completamente inmóvil. Entonces no hay demandas, no hay compulsión, ni hay temor de ninguna clase; y, en esa quietud, aquello que es la verdad se manifiesta. No existe un "yo" que experimente la verdad, sino que al estar la mente sosegada la verdad se manifiesta. Pero en el momento en que hay un "yo" está el experimentador, y el experimentador es sólo el resultado del pensamiento, el experimentador no puede existir sin el pensamiento.

La India, 1961-1964. El propósito de la educación, capítulo 24.

Jiddu Krishnamurti, La Mente en Meditación, Editorial Kairós, Barcelona, año 2009, páginas 72-73.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Tanto buscar fuera....
De pronto, en la obscuridad más absoluta se enciene una pequña llama que va creciendo...
En ese momento, no necesitas nada más qua a ti mismo.



Gracias.
Un abrazo.